
Síntomas de la tuberculosis
Cómo reconocer las señales de alerta de la tuberculosis pulmonar, extrapulmonar y en niños. Una guía médica para identificar cuándo consultar.
Introducción
"Doctor, ¿cómo sé si tengo tuberculosis?" Esta pregunta llega a mi consulta de diferentes formas: a veces directa, otras veces disfrazada de "tengo una tos que no se me quita" o "mi hijo ha perdido peso y no sabemos por qué".
La respuesta no es tan simple como me gustaría. La tuberculosis es una enfermedad que, en sus primeras etapas, sabe esconderse muy bien. Sus síntomas iniciales son sutiles, inespecíficos y se confunden fácilmente con otras enfermedades mucho más comunes. Una persona puede llevar semanas tosiendo y atribuirlo al clima, al polvo o a un resfriado que "no termina de irse". Y mientras tanto, la enfermedad avanza.
Pero aquí está la buena noticia: aunque los síntomas sean inespecíficos, existen patrones claros que, cuando se conocen, pueden encender las alarmas correctas. Se debe sospechar tuberculosis pulmonar en pacientes con síntomas respiratorios que duran más de tres semanas, especialmente tos, hemoptisis (tos con sangre), dolor torácico o dificultad para respirar. MSD Manual
El problema principal no es que los síntomas sean raros o difíciles de identificar. El problema es que son comunes, graduales y muchas veces no alarman lo suficiente como para motivar una visita al médico. Por eso escribí esta página: para que puedas reconocer cuándo una tos deja de ser "solo una tos" y se convierte en una señal que merece atención médica inmediata.
Esta guía está pensada para pacientes, familias y cuidadores. Te voy a explicar los síntomas de la tuberculosis pulmonar (la forma más común), los síntomas extrapulmonares (cuando afecta otros órganos), las manifestaciones en niños (que son diferentes a las del adulto), y cuándo debes sospechar que puede tratarse de tuberculosis y no de otra cosa.


Síntomas pulmonares: las señales más frecuentes de tuberculosis
La tuberculosis pulmonar es, por mucho, la presentación más común de la enfermedad. Afecta directamente al tejido pulmonar y a las vías respiratorias, y es la única forma contagiosa. Sus síntomas se desarrollan de manera gradual y progresiva, lo que hace que muchas personas convivan con ellos durante semanas antes de buscar atención médica.
Tos persistente
La tos es el síntoma cardinal de la tuberculosis pulmonar. Los síntomas de la tuberculosis activa incluyen tos, dolores torácicos, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudores nocturnos. PAHO/WHO Pero no cualquier tos: hablamos de una tos que dura más de dos o tres semanas sin mejorar.
Al principio, la tos suele ser seca e irritativa. Con el paso de los días o semanas, se vuelve productiva, es decir, empieza a producir expectoración (flema). Esa expectoración puede ser transparente, amarillenta, verdosa o, en casos más avanzados, contener sangre.
La tos de la tuberculosis no responde a los tratamientos habituales para la tos. Si has tomado jarabes, antihistamínicos o incluso antibióticos para "bronquitis" y la tos sigue ahí después de dos o tres semanas, es momento de considerar la tuberculosis como una posibilidad.
Hemoptisis (tos con sangre)
La hemoptisis es la expulsión de sangre al toser. Puede ir desde pequeñas manchas rojizas en el esputo hasta cantidades más importantes de sangre roja y fresca.
Este síntoma es altamente sugestivo de tuberculosis, aunque no exclusivo de ella. Cuando la bacteria destruye tejido pulmonar y erosiona vasos sanguíneos pequeños, la sangre llega a las vías aéreas y se expectora al toser.
No todas las personas con tuberculosis presentan hemoptisis, pero cuando aparece, es una señal de alarma que requiere evaluación médica urgente.
Dolor torácico
El dolor en el pecho relacionado con la tuberculosis puede tener diferentes características. A veces es un dolor sordo y constante, otras veces se intensifica al respirar profundamente o al toser.
Este dolor puede deberse a la inflamación del tejido pulmonar, a la afectación de la pleura (la membrana que recubre los pulmones) o a la formación de cavidades en el pulmón. No es el síntoma más común, pero cuando está presente, suele indicar un compromiso más extenso.
Dificultad para respirar (disnea)
El paciente puede presentar disnea debido a la lesión del parénquima pulmonar, el desarrollo de un neumotórax espontáneo o de tuberculosis pleural con derrame. MSD Manual
La falta de aire puede aparecer con el ejercicio físico al principio, pero a medida que la enfermedad progresa, puede presentarse incluso en reposo. Esto ocurre porque el tejido pulmonar funcional se va reduciendo a medida que la bacteria lo destruye.
Síntomas generales: las manifestaciones sistémicas de la tuberculosis
Además de los síntomas respiratorios, la tuberculosis produce una serie de manifestaciones generales que afectan al organismo completo. Estos síntomas son resultado de la respuesta inflamatoria del cuerpo contra la bacteria y del desgaste que produce la enfermedad crónica.
Fiebre
La fiebre suele ser de bajo grado, con febrícula y malestar general. Es frecuente la sudoración nocturna. Wikipedia
La fiebre de la tuberculosis tiene características particulares:
Generalmente es de bajo grado (entre 37.5°C y 38.5°C)
Aparece o se intensifica por las tardes y noches
Es persistente, día tras día, durante semanas
No suele responder bien a antipiréticos comunes
A diferencia de las infecciones agudas, donde la fiebre es alta y constante, en la tuberculosis la temperatura puede estar normal por las mañanas y elevarse progresivamente durante el día.
Sudoración nocturna
La sudoración nocturna profusa es uno de los síntomas más característicos de la tuberculosis, aunque no aparece en todos los casos.
Cuando está presente, la persona se despierta durante la noche completamente empapada en sudor, necesitando cambiar las sábanas y el pijama. Este tipo de sudoración no es la transpiración leve que podría ocurrir por una habitación calurosa; es abundante, fría y recurrente.
La sudoración nocturna profusa es un síntoma clásico, pero no es frecuente ni específica de tuberculosis. MSD Manual Otras enfermedades pueden causarla, pero cuando se combina con tos persistente y pérdida de peso, la sospecha de tuberculosis debe ser alta.
Pérdida de peso
La pérdida de peso en la tuberculosis es progresiva, involuntaria y significativa. No estamos hablando de uno o dos kilos fluctuantes; hablamos de una pérdida sostenida que puede alcanzar varios kilos en pocas semanas.
Esta pérdida de peso ocurre por varios mecanismos:
El proceso inflamatorio crónico aumenta el gasto energético del cuerpo
La falta de apetito (anorexia) reduce la ingesta de alimentos
La fiebre persistente acelera el metabolismo
La enfermedad consume recursos del organismo
Históricamente, a la tuberculosis se le llamaba "consunción" o "tisis" precisamente por esta característica: consumía literalmente a la persona, dejándola cada vez más delgada y débil.
Cansancio y debilidad
El cansancio asociado a la tuberculosis no es el cansancio normal después de un día de trabajo. Es un agotamiento profundo y constante que no mejora con el descanso.
Las personas describen sentirse sin energía para realizar actividades que antes hacían sin problema. Subir escaleras se vuelve difícil, las tareas cotidianas requieren más esfuerzo, y hay una sensación de debilidad generalizada.
Este síntoma es inespecífico, pero cuando se combina con los demás, forma parte del cuadro clínico clásico de la tuberculosis.
Falta de apetito (anorexia)
La anorexia es la pérdida del deseo de comer. No es que la comida sepa mal; simplemente no hay ganas de comer. Este síntoma contribuye directamente a la pérdida de peso y al deterioro del estado general.


Síntomas extrapulmonares: cuando la tuberculosis afecta otros órganos
La tuberculosis extrapulmonar puede verse acompañada de sintomatología sistémica, aunque se observa con menor frecuencia. La pérdida de peso es más habitual en la tuberculosis diseminada y en la localización gastrointestinal. Elsevier
La tuberculosis puede afectar prácticamente cualquier órgano del cuerpo además de los pulmones. Los síntomas dependerán completamente del órgano comprometido, y en muchos casos no hay síntomas respiratorios, lo que dificulta aún más el diagnóstico.
Tuberculosis pleural
La pleura es la membrana que recubre los pulmones. Cuando se afecta, se acumula líquido en el espacio entre la pleura y el pulmón, produciendo un derrame pleural.
Los síntomas incluyen:
Dolor torácico agudo, tipo "puntada", que empeora al respirar profundo
Dificultad para respirar
Tos seca
Fiebre
Es una de las formas extrapulmonares más comunes, especialmente en personas jóvenes.
Tuberculosis ganglionar (linfadenitis tuberculosa)
Los ganglios linfáticos, especialmente los del cuello, son uno de los sitios extrapulmonares más afectados.
Se caracteriza por:
Aumento de tamaño de los ganglios del cuello, generalmente de un solo lado
Los ganglios son firmes, indoloros al principio
Pueden crecer lentamente durante semanas o meses
En etapas avanzadas pueden formar fístulas y supurar
La tuberculosis en los ganglios linfáticos puede causar una hinchazón firme roja o púrpura debajo de la piel. CDC
Tuberculosis ósea y articular
La tuberculosis puede afectar huesos y articulaciones, siendo la columna vertebral el sitio más frecuente (enfermedad de Pott o mal de Pott).
Síntomas:
Dolor de espalda crónico y progresivo
Rigidez en la columna
Deformidad de la espalda (joroba o cifosis)
En casos graves, compresión de la médula espinal con parálisis
Cuando afecta articulaciones grandes (cadera, rodilla, hombro):
Dolor articular crónico
Hinchazón de la articulación
Limitación del movimiento
Cojera (si afecta cadera o rodilla)
Tuberculosis del sistema nervioso central (meningitis tuberculosa)
Esta es una de las formas más graves de tuberculosis extrapulmonar.
La meningitis tuberculosa (enfermedad de tuberculosis en el cerebro) puede causar dolor de cabeza o confusión. CDC
Los síntomas evolucionan en etapas:
Etapa inicial: dolor de cabeza, fiebre baja, malestar general
Etapa intermedia: rigidez de nuca, confusión, somnolencia, vómitos
Etapa avanzada: convulsiones, pérdida de consciencia, parálisis
La meningitis tuberculosa es una emergencia médica. Sin tratamiento oportuno, puede dejar secuelas neurológicas permanentes o causar la muerte.
Tuberculosis renal y genitourinaria
La tuberculosis en los riñones puede causar sangre en la orina. CDC
Los síntomas pueden incluir:
Sangre en la orina (hematuria)
Dolor en la zona lumbar
Orinar con frecuencia
Ardor al orinar
Presencia de pus en la orina sin bacterias comunes (piuria estéril)
En mujeres, puede afectar las trompas de Falopio y causar:
Dolor pélvico crónico
Infertilidad
Irregularidades menstruales
Tuberculosis abdominal
Puede afectar el intestino, el peritoneo (membrana que recubre el abdomen) o los ganglios abdominales.
Síntomas:
Dolor abdominal crónico
Distensión abdominal
Diarrea o estreñimiento
Fiebre
Ascitis (acumulación de líquido en el abdomen)
Pérdida de peso marcada
Tuberculosis pericárdica
El pericardio es la membrana que recubre el corazón. Su afectación puede causar:
Dolor torácico
Dificultad para respirar
Tos seca
En casos graves, taponamiento cardíaco (acumulación de líquido que comprime el corazón)


Síntomas en niños: manifestaciones especiales en la edad pediátrica
La tuberculosis en niños presenta características particulares que la hacen especialmente difícil de diagnosticar. Las manifestaciones clínicas y radiológicas de tuberculosis en niños son menos específicas que en el adulto. Pediatría integral
Síntomas generales en niños
En ocasiones la tuberculosis en niños cursa con febrícula o fiebre prolongada, cansancio, anorexia y pérdida de peso. Anales de Pediatría
En niños pequeños, los síntomas pueden ser muy sutiles:
Falta de crecimiento adecuado o estancamiento en la curva de peso
Irritabilidad y cambios en el comportamiento
Falta de apetito persistente
Fiebre recurrente sin causa aparente
Cansancio y menos ganas de jugar
La mayoría de las infecciones por Mycobacterium tuberculosis en la infancia son asintomáticas, pero hay también casos en los que presentan fiebre, astenia, anorexia o pérdida de peso. Los lactantes y adolescentes suelen mostrar síntomas. Cruz Roja
Síntomas respiratorios en niños
Los síntomas pueden causar fiebre, fatiga, irritabilidad, tos persistente, debilidad, respiración fuerte y rápida, sudoración nocturna, ganglios inflamados, pérdida de peso y crecimiento deficiente. HealthyChildren.org
A diferencia de los adultos, los niños con tuberculosis pulmonar pueden:
Tener tos, pero no siempre es el síntoma principal
Presentar dificultad para respirar o respiración acelerada
Hacer ruidos al respirar (sibilancias o estridor)
Algunos niños pequeños pueden tener solo fiebre o pérdida de peso sin tos
Formas graves en niños pequeños
Los niños menores de 5 años, y especialmente los menores de 2 años, tienen mayor riesgo de desarrollar formas graves de tuberculosis:
Tuberculosis miliar: es la diseminación de la bacteria por todo el cuerpo a través de la sangre. Se llama "miliar" porque las lesiones en la radiografía parecen granos de mijo. Causa fiebre alta, pérdida de peso rápida y compromiso del estado general.
Meningitis tuberculosa: La enfermedad de tuberculosis en el cerebro (también conocida como meningitis tuberculosa) puede causar síntomas como somnolencia, dolor de cabeza, irritabilidad y convulsiones. CDC
Es la complicación más temida en niños. Puede aparecer de forma rápida después de la infección inicial. Los síntomas incluyen:
Fiebre
Dolor de cabeza intenso
Vómitos
Irritabilidad extrema o somnolencia
Rigidez de nuca
Convulsiones
La importancia del contacto
El diagnóstico de tuberculosis en un niño pequeño debe considerarse un evento centinela, que indica la infección reciente de un adulto de su entorno. SciELO
Cuando un niño tiene tuberculosis, casi siempre hay un adulto cercano con la enfermedad activa, generalmente sin diagnóstico. Puede ser un familiar que vive en la casa, una niñera, un abuelo o cualquier persona que pase tiempo significativo con el niño.
Por eso, ante la sospecha de tuberculosis en un niño, es fundamental estudiar a todos los adultos cercanos.
Cuándo sospechar tuberculosis: señales de alarma que no debes ignorar
Reconocer cuándo una combinación de síntomas debe hacernos sospechar tuberculosis es fundamental para un diagnóstico temprano. Aquí te presento las situaciones en las que la tuberculosis debe estar en tu radar.
Tos que dura más de 2-3 semanas
Esta es la regla de oro. Se debe sospechar tuberculosis pulmonar en pacientes con síntomas respiratorios durante más de dos a tres semanas, especialmente tos, hemoptisis, dolor torácico o dificultad para respirar. MSD Manual
Si tienes tos que lleva más de dos o tres semanas, especialmente si:
No mejora con tratamientos habituales
Se acompaña de expectoración
Es cada vez más persistente
Se presenta con fiebre vespertina
"Debes consultar a un médico y solicitar evaluación para tuberculosis."
Síntomas constitucionales prolongados
La combinación de:
Fiebre de bajo grado que dura semanas
Sudoración nocturna profusa
Pérdida de peso no intencional
Cansancio extremo
Estos síntomas juntos, incluso sin tos, deben hacer sospechar tuberculosis, especialmente si hay algún factor de riesgo.
Contacto con un caso conocido de tuberculosis
Si has convivido o pasado tiempo significativo con alguien diagnosticado con tuberculosis activa, debes:
Informar a tu médico de inmediato
Realizarte pruebas de detección (prueba de tuberculina o IGRA)
Estar atento a cualquier síntoma, por leve que sea
El contacto cercano es el factor de riesgo más importante para contraer tuberculosis.
Factores de riesgo adicionales
Debes tener mayor sospecha si además presentas alguna de estas condiciones:
VIH/SIDA: las personas con VIH tienen un riesgo 12 veces mayor de desarrollar tuberculosis activa
Diabetes: aumenta significativamente el riesgo
Tratamientos inmunosupresores: corticoides prolongados, quimioterapia, medicamentos biológicos
Desnutrición o condiciones de pobreza
Privación de libertad (cárceles, centros de detención)
Personal de salud con exposición a pacientes con tuberculosis
Migración reciente desde países con alta prevalencia de tuberculosis
Tabaquismo activo
Síntomas que requieren atención urgente
Algunos síntomas son señales de alarma que requieren evaluación médica inmediata:
Tos con sangre (hemoptisis) de cualquier cantidad
Dificultad severa para respirar
Dolor de cabeza intenso con rigidez de nuca (posible meningitis)
Fiebre alta persistente que no responde a tratamiento
Pérdida de peso dramática en pocas semanas
En niños: situaciones de alerta especial
Se debe sospechar tuberculosis pulmonar en niños con antecedentes de contacto con un adulto con tuberculosis pulmonar o miliar, con baciloscopía y/o cultivo positivo. Elsevier
Debes consultar urgentemente si tu hijo:
Ha estado en contacto con un adulto con tuberculosis
Presenta fiebre prolongada sin causa aparente
No está ganando peso adecuadamente
Tiene tos persistente, especialmente si se acompaña de dificultad para respirar
Muestra cambios de comportamiento: irritabilidad extrema, somnolencia anormal
Presenta ganglios aumentados de tamaño en el cuello
No esperes a tener "todos" los síntomas
Un error común es pensar que se necesitan todos los síntomas clásicos para sospechar tuberculosis. La realidad es que muchos casos presentan solo algunos de ellos, o los presentan de forma leve al principio.
Si tienes factores de riesgo y algunos síntomas sugerentes, especialmente tos prolongada, no dudes en consultar y solicitar evaluación específica para tuberculosis.
Recuerda: la tuberculosis latente no tiene síntomas
Es fundamental entender que la tuberculosis latente (infección sin enfermedad) no produce ningún síntoma. Las personas con tuberculosis latente:
Se sienten completamente bien
No tienen tos, fiebre ni ninguna molestia
Solo pueden detectarse con pruebas específicas (PPD o IGRA)
No son contagiosas
Los síntomas que hemos descrito en esta página corresponden a la tuberculosis activa, cuando la bacteria se está multiplicando y causando daño en los tejidos.
RESUMEN DEL ARTÍCULO
Lo más importante en pocas palabras:
Los síntomas de la tuberculosis pulmonar incluyen tos persistente por más de dos a tres semanas, fiebre vespertina, sudoración nocturna, pérdida de peso progresiva y cansancio extremo. La hemoptisis (tos con sangre) es una señal de alarma importante.
La tuberculosis extrapulmonar presenta síntomas según el órgano afectado: ganglios aumentados de tamaño en la tuberculosis ganglionar, dolor de espalda en la tuberculosis ósea, dolor de cabeza y confusión en la meningitis tuberculosa, sangre en orina en la tuberculosis renal.
En niños, los síntomas son más sutiles e inespecíficos: falta de crecimiento, irritabilidad, fiebre recurrente y pérdida de apetito. Los menores de 5 años tienen mayor riesgo de formas graves como meningitis tuberculosa.
La regla fundamental: cualquier tos que dure más de dos o tres semanas merece evaluación médica y debe descartarse tuberculosis, especialmente si hay factores de riesgo o contacto con casos conocidos.
"Reconocer los síntomas es el primer paso, pero el diagnóstico de certeza solo se logra con pruebas específicas. Si identificaste alguno de estos síntomas en ti o en alguien cercano, el siguiente paso es entender cómo se confirma el diagnóstico de tuberculosis."
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